Hola amigas ¿cómo estáis?
primero gracias por vuestras palabras de ánimo, me han ayudado mucho aunque no lo creáis
es muy reconfortante saber que estáis ahí
gracias de nuevo
la verdad es que últimamente estoy un poco angustiada por la próxima operación de mi madre, o porque se contagie de la gripe y degenere en neumonía, por la evolución de mi tía, por mis próximas pruebas en el hospital la semana que viene, por la falta de ingresos para afrontar gastos... un cúmulo de cosas que de vez en cuando pues hacen que mi moral baje a los suelos
pero ya estoy bien de nuevo y lista para compartir mis momentos con vosotras
esta semana he estado haciendo diferentes pruebas de amigurumis...

no se que saldrá de todo ésto...
y algún que otro llaverito
que han sido adoptados...
más fotos en el otro
blogY ayer por la tarde fui a hacer footing durante dos horas.
Eran las 7 cuando salí, y hacía sol pero ya no calentaba mucho, asi que se podía aguantar bien, y corría una ligera brisa.
Por donde suelo andar los viñedos estaban muy frondosos y ya asomaban sus vides coloreando de granates y morados profundos bajo las tupidas hojas verdes,
Las moras ya madurando entre los zarzales...

los nogales y los almendros ya apuntaban sus frutos entre la maleza,

los robles tenían sus bellotas...

a pesar de caminar a paso rápido no puedo dejar de fijarme en lo que me rodea,
las matas de anís con cientos de caracolillos blancos adosados a ellas,

la menta piperita en una cuneta,

el tomillo entre las piedras...

cientos de plantas medicinales y aromáticas alrededor...
desde pequeña siempre he sido un poco "brujilla" para esto de las plantas
iba por el campo y comentaba "esto es llantén para lavar los ojos irritados", "esto es astringente", "esto es para el dolor de estómago", "esto es..."
y también ví los endrinos o abruños como les llama mi madre, (con los que se hace la bebida Pacharán) que brotaban entre las zarzas que había en los márgenes del camino...

de pequeña me los comía a pesar de su amargor... y ayer no pude aguantarme y probar uno de ellos
el sabor me trajo imágenes del pasado, durante la vendimia cuando los niños nos escapábamos y jugábamos en el bosquecillo cercano y nos metíamos entre los zarzales para comer los frutos del endrino
y al lado del camino de arcilla membrilleros todavía sin madurar...

dentro de un mes habrá un montón de fruta madura por la colina
el paisaje desde lo alto de la Cogolla era espectacular, se veía todo el Bierzo desde allí, una panorámica muy hermosa
Otro día os mostraré una foto
Al final regresé a casa rendida. El sol ya en su ocaso había incendiado el cielo de ocres y rojos.
Cené y me dormí de un tirón...
Luego regresaré para mostraros otras cositas que quiero compartir con vosotras
un abrazo y feliz fin de semana
En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche viene una aurora sonriente. Khalil Gibran